viernes, 5 de junio de 2015

MI CAÍDA



Ayer,
un día cualquiera,
un martes de una de las semanas que tiene el año,
no hubiera imaginado acabarlo así,
y lo hice,
sin quererlo
sin buscarlo,
pero he ahí, que pasó.

Caminando, como una diosa terrenal,
por el pavimento callejero
y cargada de energía y sustento,
un ángel odioso y vengativo
me empuja hacia el abismo del enlosado terrestre,
me eleva sobre el suelo llano                                                             y como si una pluma fuese,                                                                mi gran cuerpo serrano,
viéndome en vuelo alto
y sabiendo como sería el final,
no perdí la compostura
-ante todo elegancia hasta el final-,
y enrasando su vuelo la pluma corporal,
desciende a una velocidad de vértigo
para acabar posándose en la superficie adoquinada y fría
de una acera cualquiera,
rozando sus labios hermosos en el rígido pavimento
y terminar abriéndose como un libro,
por la mitad,
saliendo de su interior y a borbotones,
su vida en forma de humor líquido
y de un color rojo carmesí.

Me levanto,
faltaría mas,
sin mirar a mi alrededor,
por temor a que haya sido vista
la caída tonta y torpe
que me di contra el suelo.

Y apretando mis labios con fuerza,
como si en ello me fuera la vida,
recojo del suelo mis pertenencias
y sigo caminando serena.

Ayer,
un día cualquiera,
un martes de una de las semanas que tiene el año,
no hubiera imaginado acabarlo así, 
y lo hice,
sin quererlo
sin buscarlo
y como si nada hubiese pasado,
volví a mi cielo de diosa
para sufrir en soledad,
mi dignidad mermada por la caída.

2 comentarios:

  1. Preciosa manera de relatar o poetizar tu caída. Genial! ;)

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  2. Bueno es la mejor manera de envolverlo para que no parezca una torpeza

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